Pilates
En la actualidad, hay una gran variedad de estilos y aplicaciones diferentes en el método Pilates pero hay unos principios fundamentales que deben estar siempre presentes y son los siguientes: alineamiento, centralización, concentración, control, precisión, fluidez y respiración.
Los ejercicios están combinados por movimientos controlados y coordinados con la respiración para alcanzar un cuerpo armonioso, musculado y flexible. Con la práctica del método Pilates, la mente va tomando conciencia de las capacidades, limitaciones, fortalezas y debilidades del cuerpo para la mejora del estado físico y mental. Se diferencia de otras actividades en que lo importante no son el número de repeticiones o series sino la correcta ejecución de los distintos elementos que componen cada ejercicio.
La respiración también cumple un papel necesario en el método pilates. Los efectos de la buena práctica son muy significativos: mayor capacidad pulmonar y mejor circulación sanguínea, que se traducen en fuerza, flexibilidad, coordinación mental y la adquisición de una postura correcta. La respiración es intercostal. Al inspirar se nota cómo las costillas se separan. En la respiración, que suele coincidir con la mayor intensidad del ejercicio, se cierran primero las costillas y después se hunde el powerhouse, con la sensación de pegar el ombligo a la columna.
Beneficios del método Pilates:
- Se fortalece la musculatura, la mente y el cuerpo.
- Aumenta la flexibilidad articular lo que se traduce en una mejora de los movimientos y de las articulaciones.
- Evita los problemas y dolores de espalda.
- Aumenta el autocontrol y la autoestima.



